Una vez atropellado grité y mi mamá se asustó. Menos mal que la señora que me atropelló, que se llamaba Eva, trabajaba en "URGENCIAS" y me llevó al hospital.
En "URGENCIAS"me pusieron una escayola y Eva, que era la que me atropelló, me firmó la escayola, me dio cinco euros y me dijo "PERDÓN".
Texto de Mohamed (5º), corregido y puesto a punto
